
Si es que cuando hay sueño...
Normalmente las yeguas evitan las personas cuando tienen que parir - buscan cierta intimidad en este momento -, incluso hasta llegan a aguantarse el parto si ven mucho movimiento a su aldrededor. Esto no quiere decir que no se deba estar atento cuando se está a punto de dar a luz ya que siempre se pueden dar complicaciones - como en este caso - i siempre se está a tiempo de ayudar. Eso sí, manteniendo una distancia prudencial con el animal para no estresarlo.
Felizmente, Tango acabo saliendo.
Y mientras esperábamos a que el potro empezara a mamar - ya empezaba a anochecer - salió el tema de cómo se llamaría el animal. Se iban lanzando propuestas, rememorando - como hacemos con los últimos potros que han nacido - nombre de antiguos caballos nuestros: Gironí, Vagabundo, Federal - no, este ya está cogido -, etc.
Hasta que llegó un momento en que Susi - una de nuestras jinetes y cuidadoras - misteriosamente empezó a pensar en bailes de salón. Merengue, Bolero, Mambo. I, finalmente, Tango.
Ya teníamos nombre.
Bienvenido Tango.
¡Saludos a todos!
Nos gustan los caballos. De hecho, nos gustan tanto como para llegar a dedicarnos a ello. Somos una pequeña ganadería familiar ubicada en Castelló d’Empúries (girona) y desde hace cinco años que vamos tirando hacia delante el proyecto de criar nuestros animales.
Habitualmente, el mundo de los caballos, se acostumbra a ver de modo bastante idílico: un grupo de gente que monta y cuida a sus caballos, que les dan zanahorias, que trabajan con ellos y disfrutan de su progreso en las pistas, que van a pasear por la playa con ellos, que se emocionan cuando ven nacer un nuevo potro i que, en general, se lo pasan “pipa”.
Y, si hemos de hacer justicia, se tiene que decir que hay muchos de estos momentos. Esta seria la parte divertida.
Pero - ¿por qué negarlo? - el día que tienes que atravesar infinidad de campos impracticables - el día antes llovió - con un carro cargado de comida, o cuando uno de estos animalitos te lanza alegremente por los aires sin saber exactamente porqué, o cuando debes hacer guardia toda la noche para vigilar la salud de un pobre caballo al que le ha venido un dolor de barriga infernal; es en estos momentos cuando estos animalitos consiguen sacar-te de tus casillas. Un poco.
Pero, en el fondo, esta última también es una parte bastante divertida depende como se mire.
Entonces, abrimos este blog.
Bienvenidos a nuestra ganadería.